(al fondo de la garganta, la segunda a la derecha)
(si todo es cambio)
No suelo distinguir
lo que siento, lo que pienso y la felicidad
de no
distinguirlo
Me digo que es verdad
pero es aburrimiento del dolor de la resistencia al trabajo con el que rodeo y decoro la promesao mejor dicho
la espera
Disimulo el sí, los colores nuevos, la sinceridad
del mismo
siempre. Detrás
sus palabras descansan, se curan del sonido
pero ya
vuelven
Al querer le da igual lo que yo quiera. Y la verdad
es
que a mí tambiénEl corazón pide sangre