no hay nada más sano

que

odiarme

mirarme todas las mañanas en el espejo

y escuchar un aplauso

al buen

gusto

de la oportunidad

no me miento, me lo digo

te odio

y me sonrío

ojalá me hubiese dejado

odiarme antes

odiarme

y encontrar la ternura de un giro

odiarme

y curarme del perdón 

odiarme

y regalarme la perfección de un 

No

todo es mío

todo es para

crezco sin límite, crezco 

sin permiso

y me mutilo para ser

mi propio

hijo

ojalá nunca deje de odiarme

ojalá

aún esté a tiempo

de 
salvar 
el amor

(nunca te perdonaré las buenas intenciones)

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la luz es oscuridad aburrida