(no me llames por mi nombre)

lo que ocurrió, es

que

no ocurrió

y desde entonces, ya no deja de no ocurrir

y no deja

de

no ocurrir tanto

que

todo sucede

pero ya nada ocurre

y aunque hay ahora,

ya es siempre el mismo nunca

y aunque hay un hacer, no tiene haber

y aunque hay

un yo

yo

no estoy

y mientras espero dentro de la ausencia una vida fuera,

junto mis manos

atrapo inexistencias

y me entretengo susurrándolas al oído:

os

tengo

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