el placer no es tener una piscina

el placer

es que haga calor

y tener una piscina

el placer

no es

que haga calor y tener una piscina 

el placer

es que haga calor

tener una piscina

y que nadie

más

tenga una piscina

el placer

es tener

tantas piscinas

que

te olvides

del calor de tener piscinas

y ya solo

mires

el agua ensimismada en su propia vida
ajena de ti

jugando con la luz

rompiendo y dibujando lineas que bailan onduladas

al son

de las diminutas y perfectas olas
que solo viven

si no te bañas

en tu piscina

cuando hace calor

y nadie más tiene piscina

hacía

demasiado frío

cuando llegó el calor

había

demasiadas piscinas

cuando llegó el vacío

no recuerdo

esperarte antes de que llegase el tiempo

pero

sí recuerdo

ordenar los dolores

por tamaños, por colores

hasta que el sufrimiento por fin

fue correcto

recuerdo

no poder parar

y dejar a la persecución ir delante

para yo

poder ir detrás

(el inesperado regalo de la herida)

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solo soy un planeta